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Soy fiel creyente de una dieta alta en fibras naturales, desayuno frecuentemente cereales integrales con leche y frutas, a estas no les quito la cáscara excepto a las que sabemos que no se come, tomo batidos de fruta natural con su cáscara, no los paso por el colador; evito las carnes rojas consumo mucho pollo (soy fanática del arroz con pollo). Generalmente mi almuerzo incluye arroz, una porción de carne, ensalada y picadillo, la porción de carne puede ser sustituida por una porción de otra proteína como frijoles. Confieso que me gustan los postres, pero evito los chocolates, los confites y los snacks. Muy rara vez me verán comiendo comida chatarra y aunque de estos prefiero la pizza, esas son mis excepciones, pero nunca la regla. También consumo pasta estilo italiano y en productos del mar prefiero pescado a la plancha o empanizado y arroz con camarones o ceviche.
Mi cena es liviana, puede ser una sopa, una crema o como en muchos de los hogares lo que quedó del almuerzo pero en menor cantidad.
La cuchara, la medida y la variedad de comidas caseras de mi mamá son sin lugar a dudas gran parte del secreto para mantener mi figura.
A todas las mamás les cuento que, como mencioné al principio de esta narración, esto me lo enseñaron desde niña, recuerdo llevar a la escuela como merienda un sándwich con pan integral; si queremos niños sanos debemos enseñarlos a comer sanamente, este es uno de los primeros cursos de vida que podemos transmitir a los más pequeños, para que sean saludables.
Otro factor importantísimo es el consumo de agua y aunque me cuesta llegar a dos litros diarios, entre frescos naturales con poca azúcar y tes, siempre busco consumir una cantidad adecuada de líquido al día. Se debe consumir tanta agua al día como para que la orina sea blanca o amarillo pálido, cuando esta sea amarillo oscuro nuestro cuerpo nos está indicando falta de líquido.
Decía uno de mis profesores universitarios que el cuerpo se convierte en el reflejo de lo que le echamos!!!
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